Llevo un par de días dándole vueltas a contar una experiencia muy reciente con la compañía Axpe Consulting, pero me retraía ver lo que había pasado con un bloguero hace unos años. Tras consultar con dos familiares que ejercen la abogacía, me han recomendado que lo cuente lo más objetivamente posible sin usar adjetivos y que en caso de recibir el burofax de turno que se lo remita directamente a ellos.
A finales de enero de 2009 presenté mi candidatura a una posición directiva en el ámbito de los contenidos web que estaba siendo llevada adelante por Axpe Consulting. El día 19 de febrero recibo una llamada de la mencionada compañía para mantener una entrevista el día 23 a las 4 de la tarde. Ese mismo día 19 recibo un correo electrónico de la persona que me contactó con la descripción de la cita, el nombre del entrevistador, la localización de las oficinas y un archivo PDF con una presentación de la compañía desde el punto de vista de Recursos Humanos. El correo electrónico también indica que quien me llamó por teléfono es del Departamento de Finanzas. Sin comentarios.
El día 23 llego a las oficinas de esta compañía y me pasan a una sala donde espero con otras personas que van siendo llamadas, mientras que yo permanezco en dicha sala. Tras más de media hora esperando, aparece un empleado que me llama pero que no era con quien había concertado la cita.
Tras introducirme en otra sala separada, comienza la entrevista que paso a resumir con puntos aislados:
- Él no era de Recursos Humanos, sino un ingeniero al que habían mandado ahí para verme.
- No sabía dónde estaba la persona con la que tenía la cita.
- Me iba a entrevistar para un tema tecnológico específico de Administradores de Bases de Datos, cuando yo iba por una posición directiva en el ámbito de internet.
- Del tema tecnológico en cuestión tampoco sabía.
- Tras unos minutos de conversación, reconoce que no es capaz de entrevistarte. No sabe nada de dirección, de gestión de equipos y las tecnologías que yo conozco le son desconocidas.
- Dado que soy profesor de una escuela de negocios, aprovecha para preguntar mi opinión sobre la idoneidad de hacer un MBA en su ciudad natal, como medio para promocionarse profesionalmente.
Tras dar por finalizada la reunión, no tuve muchas ganas de pedir verme con algún responsable. Solo le mandé un correo a la persona que me contactó para solicitarle alguna explicación y me pide disculpas añadiendo que si he pasado la entrevista ya se pondrán en contacto conmigo. Que si no es así se guardan mi currículum para futuros puestos.
He repasado el texto y no he usado un solo adjetivo, tampoco los nombres de los involucrados.
Ahora, que cada uno saque sus conclusiones.
