Archivo de la categoría: Tussam

Se ahorca un trabajador expedientado de TUSSAM

José Luis Alonso, un trabajador de Transportes Urbanos de Sevilla (TUSSAM), y compañero, de apenas treinta y tantos años, decidió ayer quitarse la vida y se ahorcó en el hueco de la escalera de su casa. Su mujer y sus dos hijas, de ocho y tres años, descubrieron el cadáver al regresar del colegio.

José Luis era uno de los ocho trabajadores de TUSSAM expedientados por los incidentes ocurridos durante la huelga de mayo de 2007, donde numerosos autobuses resultaron dañados por la actuación de personas no identificadas.

Su caso ha sido sobreseído hasta cuatro veces por la justicia ordinaria, pero a la dirección de TUSSAM y, especialmente el Vicepresidente de la compañía, el ínclito Guillermo Gutiérrez, acompañado de ese inútil de Gerente que es Carlos Arizaga de Pablo-Blanco, lo que diga la justicia se las trae al pairo y han seguido presionando a los trabajadores expedientados hasta que ha ocurrido una desgracia. Porque José Luis no supo aguantar tanta presión, le superó y decidió acabar con su calvario.

La actuación de la dirección de TUSSAM en este caso, conpinchada con algunos sindicatos que medran a la sombra del poder, debería ser caso de estudio de lo que es inadmisible en democracia. Espero que sus conciencias no los dejen tranquilos en los que les quede de vida, porque no todo es lícito para conseguir el poder y mucho menos cuando está en juego la vida de personas que son meros instrumentos en manos de gente más poderosa y sin escrúpulos.

Ya hace dos semanas, el malogrado compañero, tuvo un episodio de enajenación que que se llevara el autobús a un área de descanso cerca de Las Pajanosas, a 24 kilómetros de Sevilla, y nadie de la empresa se enteró después de tres horas “deslocalizado” del sistema de control de que portan los autobuses. Nadie de una dirección pagada como pocas y laxa como ninguna fue capaz de preguntarse qué estaba ocurriendo.

A José Luis, como a tantos otros, lo han acosado y presionado hasta la saciedad. Lo han utilizado como chivo expiatorio sin pararse ni un segundo a pensar las consecuencias que pudieran derivarse de ello. Han olvidado que era, por encima de todo, una persona, un ser humano con una familia y una vida por vivir. No vale tanto el poder como para merecer el sacrificio de una vida humana. Quien lo crea así debería hacer que le revisen la cabeza.

Ahora todo serán lamentos y parabienes, pero una vida se ha quedado por el camino. La segunda desde que esta dirección se hizo cargo de la empresa. Nadie ha podido demostrar, blandiendo las armas legales del Estado de Derecho, que José Luis fuese culpable de lo que se le imputaba. Sin embargo ha pagado el precio más alto concebible, el que no pagan ni los delincuentes más terroríficos del país. Si esto no nos da que pensar, mejor que nos despidamos del género humano.

Ahora había que preguntar a quienes llenaron las páginas de los diarios con declaraciones tildando de batasunos y de terroristas a los trabajadores implicados, sin fundamento ninguno, cómo se sienten. Y también a los periodistas que publicaron tales salidas de tono en los titulares de los medios, sabiendo que no había ninguna prueba que los inculparan, sólo por no perder la cuantiosa inversión publicitaria del poder que los alimenta. Esos que en un lugar como Euskadi no se hubiesen atrevido a titular de esa manera, ni a tratar el asunto como lo han tratado. Esos valientes estómagos agradecidos en los que prevalece más el sustento sólido de cada día que la verdad que oculta la realidad que están obligados por ética a contar.

Mañana será un día duro en TUSSAM, un día de dolor, de duelo inútil, porque ya nadie nos lo devolverá. Mañana algunos no sabrán dónde meterse, al menos por unas horas. Los mismos que hoy han tenido que salir corriendo de un acto de una agrupación local del PSOE donde algunos trabajadores acudieron a recriminarle a los directivos de la empresa y a los responsables municipales su actitud deplorable en este asunto. Mañana TUSSAM está de luto y quien no lo entienda es que no tiene corazón.

A mí sólo me queda el intentar contar lo que acontezca y un deseo por encima de todo.

Descansa en paz, compañero.

Publicado en Jack Daniel’s Blog

TSJA condena a Tussam a indemnizar con casi 123.000 euros a un trabajador por despido improcedente

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha condenado a la empresa municipal de transportes de Sevilla (Tussam) a indemnizar con 122.900,4 euros a un directivo de la empresa por el despido improcedente que sobre su persona efectuó la demandada el pasado 20 de abril de 2007.

En la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, los magistrados estiman el recurso de suplicación interpuesto por Juan P. –ahora de 66 años, con 46 años de antigüedad y a cuatro meses de su jubilación en el momento de los hechos– contra un fallo del Juzgado de lo Social número 9 de Sevilla de julio del pasado año.

El demandante prestó sus servicios en la empresa, por contrato laboral ordinario y entrando como mecanógrafo por oposición, desde 1961 a 1992, suscribiendo a partir de este año contrato de alta dirección. Sin embargo, en 2007 se le concedió Incapacidad Permanente Total (IPT) por padecer trastorno adaptativo de tipo ansioso-depresivo, con un cuadro de ansiedad y alteraciones de concentración y de sueño.

Según explicó a Europa Press su abogado, Enrique Yrazusta, Juan P. había iniciado un procedimiento de reclamación por acoso laboral contra la empresa, lo que derivó en su declaración de incapacidad laboral. De hecho, este trabajador, expuso, “en cuarenta y cinco años que llevaba en la empresa cuando causó la baja médica que acabó en invalidez nunca había estado de baja, ni un solo día”.

Puesto en comunicación con la empresa para requerirle el pago de cantidades pendientes y posteriormente para solicitar su reincorporación laboral, con varios requerimientos a los sucesivos responsables de Gerencia de la empresa, la empresa no ofreció respuesta alguna.

La negativa de Tussam a reintegrarlo al puesto de trabajo de Jefe de Departamento constituye así para el TSJA un despido improcedente, pues “aunque la declaración de IPT haya extinguido el contrato de alta dirección (Subdirector Comercial y de Servicios Generales) tan sólo se refiere a esa profesión habitual, y no a otra, por lo que no existía impedimento alguno para que hubiera ocupado su anterior puesto”.

TUSSAM “INFRINGIÓ LA APLICACIÓN DE LA NORMATIVA”

Según la Sala, la empresa demandada “no puede, como pretende, utilizar la declaración de Incapacidad Permanente del actor para su profesión habitual de alto cargo, para dar por extinguida la relación laboral común del Jefe de Departamento que estaba en suspenso”. El empleador, así, “infringió la aplicación de la normativa que, indisponiblemente, vincula la invalidez permanente total con la extinción del vínculo afecto”.

Puesto que el trabajador demandante se encuentra ya jubilado, la empresa no podrá readmitir al accionante en su puesto de trabajo, una de las opciones ofrecidas por el TSJA. En todo caso, Tussam debe pagar al demandante una cantidad igual a la suma de los salarios dejados de percibir por éste desde el día del despido, inclusive, hasta el de la notificación de la sentencia al condenado.

Contra el fallo cabe recurso de casación para la unificación de doctrina, que podrá ser preparada en los diez días hábiles siguientes a la notificación de éste.

Publicado en Europa Press